Buceo en apnea

El buceo libre o buceo en apnea consiste en realizar inmersiones a grandes profundidades (apnea dinámica) o durante el mayor tiempo posible (apnea estática) sin la necesidad de equipo de respiración autónomo como en el buceo tradicional.

Esta modalidad entraña algunos riesgos a considerar ya que el cuerpo se somete a presiones extremas, comprimiendo los gases y con ello el volumen de los pulmones.

Además de los inconvenientes que conllevan estas presiones existe el riesgo de tener un accidente por hipoxia, sobre todo en el ascenso, ya que durante los últimos metros de ascenso la presión total disminuye rápidamente y con ello la presión parcial de oxígeno, pudiendo dar lugar a una pérdida de consciencia (Black Out).

Sin embargo, no son pocas las personas que practican este deporte acuático, consiguiendo marcas de hasta 300m de profundidad en apneas dinámicas (con aletas) o más de 10 minutos de apneas estáticas.

 

El buceo en apnea requiere de unas técnicas y entrenamiento físico como en cualquier otro deporte, pero también requiere de un entrenamiento mental y una disciplina:

Entrenamiento

  • Mantener una correcta alimentación.
  • Realizar ejercicio anaeróbico.
  • Fomentar el reflejo de inmersión mamífero
  • Entrenamientos de apnea en tierra.
  • La hidratación también juega un papel importante.

Objetivos

  • Lograr mantener un estado de relajación durante toda la inmersión.
  • Reducir el ritmo cardíaco.
  • Aumentar la capacidad pulmonar.

Todo esto se traduce en más tiempo bajo el agua y mayor seguridad para el apneista.

El buceo en apnea y la pesca submarina

La apnea es la base de la pesca submarina, actividad que en las últimas décadas ha tenido un importante auge.

La pesca submarina es toda aquella en la que el pescador debe sumergirse para practicar la pesca, a diferencia de la pesca deportiva, en la que no debemos practicar ningún tipo de inmersión en el agua.

Existen varias modalidades de pesca submarina con menor o mayor dificultad y en función de nuestra capacidad pulmonar, como la pesca a la caída, donde divisamos desde superficie, o pesca a la espera, en la que esperamos desde el fondo y que requiere una mayor capacidad pulmonar.