Buceo profesional

El buceo nace de la necesidad del ser humano y de su instinto de supervivencia, intentando llegar siempre a mayores profundidades y permanecer en ellas durante más tiempo.

En sus inicios el buceo se practica con el objetivo de obtener recursos naturales.

Posteriormente otras motivaciones como la recuperación de mercancías de naufragios van generando un interés y con ello surgen nuevas ideas para su práctica que revolucionarán el mundo del buceo, como la primera campana de buceo en 1535 o el primer traje de buceo en el año 1839.

Se puede decir entonces que los inicios del buceo están en gran parte relacionados con el buceo comercial.

campana buceo de halley

El buceo profesional está considerado como una profesión de riesgo y la formación requerida para su práctica, así como el equipo utilizado son muy distintos a todo lo relacionado con el buceo recreativo.

Se puede clasificar el buceo profesional en dos grupos:

BUCEO INSHORE

El buceo inshore comprende todas las actividades subacuáticas que se practican en distancias respecto a la costa de hasta 12 millas, como por ejemplo el trabajo en puertos, piscifactorías, centrales nucleares o pantanos.

BUCEO OFFSHORE

El buceo offshore por el contrario es todo aquél que se desarrolla a distancias superiores a las 12 millas, como el que se practica en las tan conocidas plataformas petrolíferas o casos particulares de buceo científico.

Aunque no es buceo en sí, en muchos países cualquier trabajo realizado fuera del agua en ambientes hiperbáricos requiere también de una titulación de buceo profesional, como es el caso de las tuneladoras.